miércoles, 20 de febrero de 2019

Una mirada... en vacaciones II

días de ocio...














sábado, 29 de diciembre de 2018

Las mejores 10 películas vistas en 2018

1. DIARIO DE MI MENTE
Suiza, 2017
Dirección: Úrsula Meier
La enorme Fanny Ardant en "Diario de mi mente"
Con el rigor ya apreciado en películas como "La hermana" y "Hogar", Úrsula Meier aborda sin concesiones la responsabilidad del docente cuando alienta la imaginación de sus estudiantes, la delgada línea que separa la creatividad con la percepción de la realidad, en un relato con ribetes trágicos basados en hechos reales.

Para quienes viven en Europa y acceden a la plataforma Filmin, está ahí.
Para los uruguayos en Uruguay, habrá que esperar a que la reponga Cinemateca o buscarla en el ciberespacio...

2. ME AMARÁN CUANDO ESTÉ MUERTO
EEUU, 2018. Dirección: Morgan Neville



Imponente documental, excelentemente narrado, que da luz sobre los últimos 15 años en la carrera de Orson Welles, y particularmente de la realización de su último e inconcluso film "Al otro lado del viento".
Como nos aconsejó un amigo, es esencial ver este documental antes de meterse con "Al otro lado del viento" editado ahora, pero más allá de eso aporta distintas miradas que ayudan también a sacar conclusiones acerca del destino trágico del realizador de la (casi) eternamente catalogada película Nº1 de la historia: "Citizen Kane".

Disponible en Netflix.

3. LUCKY
EEUU, 2016.
Dirección: John Carroll Lynch


Sentido y merecidísimo homenaje en vida a un enorme actor norteamericano, Harry Dean Stanton, que salvo en "París Texas" y esta película, fue elegido siempre como actor secundario. 
Quizás no sea casual, ya que "Lucky" es la película con la que debuta como director el también actor (secundario, generalmente) John Carroll Lynch.



Harry Dean Stanton, actor fínisimo, encarna un papel que es un goce para quienes nos mofamos del sistema, y apoyándose en la complicidad de -entre otros- David Lynch, el director Carroll logra hacernos sentir lo que siempre intuimos: que Harry Dean fue siempre antes que nada un entrañable amigo.

Esperemos que no se pierda en el olvido y quizás Qubit la rescate. Por lo pronto, para quienes estamos en Uruguay habrá que esperar a que la reponga Cinemateca o buscarla en el ciberespacio...


4. EIGHT DAYS A WEEK
EEUU, 2016
Dirección: Ron Howard

Otro documental de Los Beatles que, aunque repite tópicos ya vistos en otros anteriores, aporta imágenes y testimonios nuevos y, particularmente ahonda en el aporte musical realizado por los cuatro de Liverpool, cosa que se agradece y disfruta.

Disponible en Netflix.

5. ROMA
México, 2018.
Dirección: Alfonso Cuarón



Detallista pintura de una familia de clase media mexicana (que a nosotros puede parecernos clase alta) en la década de los años 70, desde la mirada de una empleada doméstica mixteca. Aunque quizás condescendiente en algunas decisiones de relato, es una fina descripción de personajes, con una deslumbrante puesta en escena, que incluye una reconstrucción de época alucinante, un blanco y negro bellísimo, y un sofisticado uso del plano secuencia. Mención especial para dos escenas memorables: la sala de parto y la playa.

Realmente es una experiencia inolvidable verla en las nuevas salas de Cinemateca. Todavía está en cartel. Si les gana la pereza, también la encuentran en Netflix.

6. HACIA EL INFIERNO
Austria, Gran Bretaña, 2018
Dirección: Werner Herzog


Quienes han visto sus películas saben que se trata de un cineasta extremo. Tanto en sus ficciones como en los documentales que encara, Herzog se expone hasta el límite y ésta no es una excepción. En este caso el alemán se alía a un geólogo británico apasionado por los volcanes en erupción, se acercan cuanto pueden a la maravilla de la naturaleza y exploran las creencias y sentimientos de pueblos indígenas, entre la fascinación y el temor.

Disponible en Netflix.

7. QUINCY
EEUU, 2018
Dirección: Rasha Jones



Muy disfrutable documental sobre un nombre fundamental en la historia de la música norteamericana, y en particular el jazz: Quincy Jones. Un sentido homenaje al personaje y a su talento musical desde alguien cercano como su hija Rashda que lo entrevista y comparte mucho material de archivo.

Disponible en Netflix.

8. EL AMPARO
Venezuela, 2016.
Dirección: Rober Calzadilla



El relato de un hecho real con gran pulso dramático y que es toda una denuncia de treinta años de impunidad: la masacre nunca esclarecida de 14 pescadores en El Amparo, un pueblo amazónico lindero con la frontera colombiana. A la masacre sólo sobrevivieron dos, acusados de ser guerrilleros colombianos. Los criminales, miembros del ejército venezolano, se mantienen impunes pese a los cambios de gobierno.

Aparentemente está en Cuevana3.

9. EXPERIMENTER. EL EXPERIMENTO MILGRAM
EEUU, 2015.
Dirección: Michael Almereyda



El film se centra en el psicólogo Stanley Milgram y en sus experimentos de conducta referidos a la obediencia a la autoridad. El tema, ya visto en "I como ícaro" con Yves Montand en el film de Henri Verneuil de 1979 pero como excusa dentro de una trama de intriga política, aquí se hunde específicamente en la investigación y el personaje: desde su planteo formal involucra directamente a los espectadores que no pueden evitar sentirse implicados en sus reflexiones.
La película reivindica su figura sin esconder las críticas y no deja de plantearse hasta qué punto sus conclusiones siguen siendo vigentes para entender el mundo en la actualidad.


Disponible en Netflix.

10. CÓMO CAMBIARON EL MUNDO LOS BEATLES
EEUU, 2017
Dirección: Tomm O`Dell




Otro documental sobre Los Beatles, pero en este caso el aporte está dado por el contexto histórico y social de la época, brillantemente ilustrado.

Disponible en Netflix.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Asóciese a la nueva Cinemateca

Alegrías, estallidos, gritos y susurros
100 años de Bergman, Cinemateca y Saludo de fin de año

Ocho años atrás, publicamos en nuestro blog la lista de las mejores 200 películas de la historia, encabezada por “Gritos y susurros” de Ingmar Begman.

Toda lista de lo que sea es discutible. y es altamente probable que si nos reunimos cincuenta cinéfilos, la votación sobre cuál es, ya no la mejor película de la historia sino cuál es la mejor película de Bergman, resulte particularmente dividida, debido a su obra, enorme en cantidad y calidad.


Un gran amigo instigado por ésta, se largó a ver “Gritos y susurros”, y nos comentó que la película le había resultado apenas interesante, sólo digna de destaque su fotografía. Y hasta ahí.

El tema de “Gritos y susurros” es la muerte.
De todos los temas universales abarcados por el arte desde sus orígenes, es probable que no haya ninguno más universal que la muerte. Desde que nacemos y a medida que crecemos, nos conmueven y angustian un conjunto de preguntas sin respuesta y una única certeza: la de la muerte; ese destino seguro que algunos podrán concebir como una estación de paso y otros como definitiva, pero a la que sabemos que todos, inevitablemente, arribaremos.
Y La muerte ha sido y seguramente sea abordada desde distintas perspectivas: desde la comedia a la tragedia, desde lo universal a lo particular, desde el más áspero realismo a la más imaginativa fantasía.

Nuestro amigo, de hecho, nos comentó que la trama le parecía una como cualquier otra.
Sabemos que los gustos son subjetivos y que nada hay más inútil que intentar convencer a otro de que algo que no le gusta es exquisito.
Sin afán de predicar entonces, y menos aún de convencer a nuestro amigo, consideramos de interés decir que entre varios miles de películas que hemos visto hasta hoy, “Gritos y susurros” es la única que abordó acaso el tema más recurrente de la humanidad, desde una perspectiva única, original.

Aún en la comedia más desopilante cuando la muerte irrumpe ocasionando una carcajada, somos conscientes de su significado. Sabemos que la muerte, en el sentido más inmediato y terrenal, significa abandonar, desaparecer, no ser. Y la enorme mayoría de los seres humanos, si tuviésemos el derecho a elegir, elegiríamos seguir siendo, no desaparecer aún, tal como le solicita el Caballero a la Muerte en “El séptimo sello”, otra de las obras maestras del mismo Bergman.
Pero aquí, en “Gritos y susurros”, Bergman consigue plasmar con un realismo y hondura inigualados, ese sentimiento exacto, ese sentimiento si se quiere pueril que tenemos los seres humanos, de no aceptar a la muerte, a pesar de ser la única certeza que tenemos en la vida.

En efecto, la protagonista de “Gritos y susurros” muere a poco de iniciada la película, pero contra toda lógica se niega a partir. La anécdota, que podría ser estupenda para una comedia de fantasmas o resurrecciones como se han hecho tantas, da pie en la película de Bergman a honduras a las que el maestro sueco nos tiene acostumbrados, con personajes que exhiben sus miserias hasta el hueso, porque la muerta pero aún viva, la que de algún modo estaría consiguiendo lo que casi todos anhelamos, no es bien vista por sus dos hermanas que experimentan alternativamente pavor, asco, ira, remordimiento, por lo que en la casona familiar está sucediendo.

En el párrafo anterior escribimos realismo con cursiva. Porque, como se darán cuenta, una película en la que un personaje muere pero no, no puede ser catalogada de realista. Esta frontera difusa, indeterminada, entre lo real y lo fantástico, es una de las constantes de las mejores películas de Bergman. Porque acaso para el sueco como para tantos otros, lo que concebimos como real está también en tela de juicio.

Como dijimos, no es el tema, sino la forma en que Bergman decide abordar un tema tan universal, lo que hace a “Gritos y susurros” una película única, esencial. Una película que nos conmueve en lo más hondo de nuestra más recóndita hondura.

Y además está la ejecución formal. Muy pocos directores de cine han llegado a la maestría de las puestas en escena de Bergman, de la que esta película es un ejemplo perfecto. El arte, el tratamiento del color, la fotografía, el sonido, los encuadres, el ritmo, todos los elementos que hacen que una película pueda llegar a ser una elevadísima expresión artística, están presentes en “Gritos y susurros” en su máximo nivel de talento y calidad. ¿Qué más se le puede pedir a una película?

Por supuesto, hay una cosa más. Algo que es una garantía certificada de toda película de Bergman: actuaciones excepcionales. Harriet Andersson, Ingrid Thulin, Liv Ullmann y Kari Sylwan, bajo la dirección del inigualable director de actores Ingmar Bergman, transmiten un inolvidable abanico de sentimientos y emociones.

Tiene algo de capricho, pero no del todo, comentar “Gritos y susurros” como despedida de 2018. En 2018 se cumplieron 100 años del nacimiento de Ingmar Bergman.

Y además, esta enorme película, junto a varios miles de películas, las hemos podido descubrir gracias a Cinemateca Uruguaya, de la que somos socios ininterrumpidos desde el año 1982.


Tras algunos años de este siglo donde seguir siendo socio de Cinemateca fue ante todo un acto de resistencia, de militancia, de amor en definitiva, Cinemateca ha renacido este 13 de diciembre, con tres salas espectaculares –las mejores del país– y con su programación de siempre, en la que se puede ver el cine que no está en Netflix, y también el poco buen cine que sí está en Netflix, como por ejemplo el flamante estreno de “Roma” del oscarizado Alfonso Cuarón. Y con excelente tino, junto a “Roma” y otros estrenos de distintas partes del mundo, Cinemateca se reestrenó con un ciclo de 7 películas de Bergman restauradas, que los privilegiados espectadores uruguayos pudimos ver con una calidad de imagen como nunca antes habíamos podido ver, y como muy pocos espectadores en el mundo pueden ver. No estuvo “Gritos y susurros” entre las copias restauradas, pero sí “Un verano con Mónica”, “Sonata de otoño”, “Sarabanda”,y las obras maestras “El séptimo sello”, “Cuando huye el día”, “Persona” y “Fanny y Alexander”.



2018 nos ha dejado algunos hechos inolvidables. Para los amantes del fútbol, por ejemplo, la consagración de Francia en la Copa del Mundo sin despeinarse, que le confiere el derecho a sumarse a la selecta lista de los grandes que han conseguido más de un título mundial. O la obtención de la Copa Libertadores de América por parte de River frente a su clásico rival Boca, dirimida por primera vez en otro continente por razones lamentables.

En el otro extremo, viajando desde el fútbol mundial hasta el ámbito artístico privado, 2018 le deja a Hachaytiza una muy estimulante promesa de realizaciones autorales de cara a 2019, de las que irán teniendo noticias en los próximos meses.

Pero volviendo a lo general aunque a nivel local, el gran hito de 2018 es el renacer de Cinemateca Uruguaya. Saber que podremos volver a ver el mejor cine del mundo pero como nunca antes lo vimos.

Y acaso tampoco sea casual que hayamos hablado tanto de la muerte y de alguien que se resiste a morir, a partir de “Gritos y susurros”, para terminar hablando de un renacer.

Por eso este extenso saludo de fin de año es en verdad una invitación. La invitación a que se re asocien a Cinemateca, a que se transformen en socios re fundadores. Cerramos los ojos y surge la inconfundible voz de FM de Manuel Martínez Carril que dice como antes: “asóciese a la Cinemateca”. Sí, asóciese. Le aseguramos querido lector, que será su mejor inversión para el nuevo año.

Por un 2019 con mucho cine para ver, del mejor modo.
HACHAYTIZA

sábado, 15 de diciembre de 2018

Y reabrió la nueva Cinemateca!

Reabrió de la mejor forma.
Como si se tratase de un homenaje a la vieja Cinemateca, a Martínez Carril y a tantas generaciones de cinéfilos que mantuvimos relaciones profundas con Bergman, arrancó esta espléndida Cinemateca con una muestra retrospectiva del gran maestro sueco y varios estrenos interesantes.





Ver desde el exterior las fotos de Bergman ya es algo especial. Emociona.
Una muestra fotográfica en el hall dedicada al maestro de maestros Ingmar Bergman a 100 años de su nacimiento, y una retrospectiva con siete clásicos restaurados y con copias especialmente enviadas desde Estocolmo.
La muestra se mantiene hasta el 31 de diciembre.
La retrospectiva va hasta el jueves 20. Más info en Cinemateca.



Paralemente, estrenaron el jueves -un día antes que Netflix- "Roma" la última película del mexicano Alfonso Cuarón (Niños de hombre, Gravedad, Y tu mamá también, El laberinto del fauno, etc.). Y reestrenaron la película presentada en el último festival internacional de Cinemateca "La casa junto al mar" del cineasta francés Robert Guediguian (Las nieves del Kilimanjaro, Marius y Jeannette, etc.)

No habíamos podido asistir a la re inauguración y fue una gran alegría encontrarnos en este nuevo espacio con una función casi agotada con gente joven y un interesante movimiento de personas de todas las edades gozada con las nuevas instalaciones: espacioso, lindas salas, ascensor para los mayores, aire acondicionado correcto, y lo principal: excelentes condiciones de proyección y sonido.
Un placer para el que ya no hay excusas para quienes disfrutamos la cultura como una forma de encuentro social.
En nuestro caso particular, la gran alegría de recibir los carné anuales de socios re-fundadores.





miércoles, 28 de noviembre de 2018

En este nuevo ciclo que se inicia... Larga vida a la Cinemateca!

por Adriana Nartallo y Daniel Amorín

Y finalmente se concretó la mudanza con una mezcla extraña de sentimientos.

Por un lado, la alegría de que se haya concretado una propuesta locativa que revitalice a la Cinemateca y redoble su apuesta a un cine diferente. Pero por otro fue inevitable que aflorara la nostalgia y cierta angustia de no volver a ingresar nunca más a esa sala con la que compartimos 36 años de nuestras vidas.



Nuestra vocación nació como espectadores en las salas de Cinemateca, un bastión democrático y cultural en  tiempos de dictadura, cuando no existían la  Facultad de Comunicación ni ningún tipo de escuela de cine.



Paradójicamente en esos tiempos de resistencia, Cinemateca contó con una enorme cantidad de socios, y en sus salas se respiraba la libertad artística y creativa del cine de Bergman, Buñuel, Tarkovski, Resnais, Losey y tantos otros. En esas mismas salas conocimos el cine que se hacía en la Unión Soviética, el de los últimos tiempos de la España de Franco. 




El otro día allí, en la sala grande de Carnelli vacía, tuvimos la oportunidad de despedirnos a solas de sus paredes, de su espacio, de aquella pantalla ahora ciega y muda.







En las instalaciones de Carnelli (y en la de Estudio 1) los dos disfrutamos del curso de "libreto y montaje" de Luis Elbert, y Adriana realizó el ya mítico curso de cine para niños y adolescentes que tuvo el honor de exhibir "Con la ventana cerrada" para los Hermanos Taviani en visita a Uruguay.



Cinemateca y sus salas... Para Daniel el descubrimiento de la vocación a través de "El séptimo sello" de Bergman en el entrañable Estudio 1; para Adriana la fascinación del cine pidiéndole a María, la boletera, hacer el doblete de "El espejo" de Tarkovski en Carnelli; la emoción de haber sido testigos del estreno en Uruguay de "Fanny y Alexander" en Centrocine, y en esa misma sala las filas de más de dos cuadras que se ensanchaban peligrosamente con los "colados", para ver las semanas de cine español en tiempos en que aquí nos arrimábamos al final de la dictadura y España inauguraba democracia.




El placer de tripletes (o más) en los Festivales, desde la primera fila de la tertulia de La Linterna Mágica, o yendo de una sala a otra en la desierta Montevideo de turismo sin jamás conocer los túneles por los que se trasladaba Manolo según la tesis de Guambia jamás demostrada...
La cantidad de veces de quedar afuera en la cola para ver "Cero en conducta" en Sala Dos... Nuestro propio emocionado estreno junto a Martínez Carril de "Vientos de octubre" en Cinemateca 18 a sala llena.




36 años no son nada y son muchas historias, imágenes proyectadas en estas salas... Que fuimos perdiendo poco a poco. Como se fueron perdiendo socios por las malas condiciones de proyección, la humedad, y el tiempo que a muchos les da la bienvenida.
Por fin se genera un movimiento.

Cinemateca deja de alquilar salas y tendrá tres pequeñas salas, capacidad para 400 espectadores, con buenas condiciones, como corresponde. La inauguración está prevista para el 5 de diciembre. 

Como suele decirse, "a las instituciones las hace grandes su gente". A los países, también. Y como también se ha escrito: "Si no eres parte de la solución, eres parte del problema. ¡Actúa!"
No podemos seguir quejándonos del país que tenemos, de la decadencia moral y cultural, y quedarnos en casa mirando Netflix.

El arte se defiende creando, viendo, apoyando, criticando. Es decir, siendo parte.
Ojalá esta nueva etapa que se abre para la Cinemateca sea un renacer. Pero el florecimiento no se da por generación espontánea. Como a una planta, hay que regarla.

El cine, la sala de cine, el centro cultural, nos da algo que el celular y la computadora no dan y que los gurises, cuando lo sienten, lo valoran. ¿A qué me refiero? Al contacto social.

Para muestra de esto una anécdota.
En la última semana de clase, en un instituto educativo ya no se pasa lista. Sin embargo, muchos estudiantes optaban por ir igual a clase a compartir juntos una película.
Uno de esos días no teníamos cómo enchufar el proyector, no lográbamos encontrar un adaptador. Les pregunté si se querían ir o si comprábamos un adaptador. Eligieron lo segundo porque si se iban "nos aburrimos en casa".

Aunque cada día hagamos esfuerzos por contradecirlo, aunque eso nos haga sentir mal, somos seres gregarios. Nos emociona sufrir juntos en una cancha, escuchar las risas de otros en la oscuridad de una sala.
Para esto hay que dejar la "zona de confort" como se dice ahora, y atreverse a interactuar, exigirle a las neuronas para que no se conformen con el fast food de siempre y desafiarlas viendo otras cinematografías, dejar el pop y la milanesa y atreverse a probar otra cosa. Habrá quien diga... "pero se ve cada cosa..." En el cine comercial constantemente podríamos decir eso y sin embargo no se cuestiona. Pero si probamos otra cosa, si nos animamos a salir de la cueva y a interactuar con los otros nos daremos cuenta que estamos vivos. Y eso ya vale por todo.
Esperamos verlos a partir del 5 en las nuevas instalaciones en el Viejo Mercado, detrás del Teatro Solís.


Premio en el festival de Huelva, España, con "Con la ventana cerrada"

Premio en el festival de Huelva, España, con "Con la ventana cerrada"

Charla en Sala Dos con docente de la Escuela de cine de Oberhaussen
Taller con estudiantes de cine de la UCLA (EEUU) en Carnelli

Recepción a los hijos de exiliados en 1982

Venta de afiches y artículos varios en "La gran mudanza", 24 al 25 de noviembre.

La última imagen. Que no sea "sólo el recuerdo de pasadas alegrías". No más tangos, por favor!