sábado, 30 de abril de 2016

Ante la muerte de Juan Carlos Rodríguez Castro

“Era alegre la tarde
y alegre era la risa.
Todo era alegre y bueno
y arriba estaba el cielo.

Oscuro a veces, pálido a veces,
ausente a veces, estaba el cielo.
Mas era azul y blanco y bueno.
Y era el cielo”.

Apenas conocimos la noticia recordamos a Líber Falco, porque Juan Carlos no sólo era uno de esos imprescindibles que casi no quedan -un tipo entrañable, encantador- sino y por sobre todas las cosas porque era un hombre, “en el mejor sentido de la palabra”, bueno.

Juan Carlos Rodríguez Castro (foto de Guía 50)
La primera vez que supimos de él fue cuando a fines de la dictadura Cinemateca Uruguaya produjo “Mataron a Venancio Flores” bajo su dirección. Y aquello fue para nosotros la demostración no sólo de que se podía hacer cine en Uruguay, sino de que se podía emprender un camino hacia una cinematografía nacional con lenguaje propio.
Años más tarde y por razones bastante lamentables -el robo de un guión y un juicio- tuvimos la oportunidad de conocerlo personalmente. Porque fue tras el juicio penal, y a partir de la lectura de los guiones que como perito tuvo que hacer, que iniciamos una muy afectuosa relación.

“Maravillan las coincidencias, única magia de la vida real que nos permitimos los ateos incurables”, nos escribió un día Juan Carlos.

Agudo y lúcido en sus reflexiones, de espíritu crítico y siempre revitalizada esperanza, jugó un rol fundamental en la presentación de nuestro primer largometraje documental “Vientos de octubre”. Y lo hizo “discutiendo siempre, siempre, como dijo el gordo Troilo”, según sus propias palabras en otra de sus cartas.

Ahora hacía tiempo que no nos veíamos -en una de las habituales y mutuas desapariciones entre nosotros- pero cada tanto un mail, una noticia, nos recordaban innecesariamente que allí seguíamos, él y nosotros, en la misma trinchera, experimentando las mismas maravillosas coincidencias.

Será duro saber que ya no podremos reencontrarnos con su sonrisa invicta y su opinión cruda y sincera. Aunque viva para siempre en nuestra memoria.

Ojalá también el medio cultural uruguayo, tan mezquino a veces, se preocupe por mantener viva su memoria.


Porque aunque Juan Carlos Rodríguez Castro no deje una obra brillante y fecunda que lo distinga como faro de la cultura de este país, sí nos deja, a quienes tuvimos la fortuna de conocerlo, una luminosa y precisa definición de que el compromiso con la cultura sólo es posible desde una ética intransigente.


Una gran noticia: la reapertura del Teatro Delaguja

Compartimos una excelente noticia: Ayer, el Sindicato Único de la Aguja recupera para Montevideo su emblemática sala de teatro: un espacio donde debutó Florencio Sánchez y fue escenario también de buena parte de la historia sindical de este país. Vale la pena decir que esto ha sido posible por el quijotesco esfuerzo del sindicato y un grupo de teatro, sin ningún tipo de ayuda estatal.


Para quienes no lo ubican, el Teatro Delaguja no sólo representa la recuperación de un espacio cultural, sino también de un bien que constituye parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad.

¡Mucha merde!

Teatro Delaguja: Río Negro 1180. Barrio Sur. Montevideo.

jueves, 28 de abril de 2016

Un tema para debatir. ¿Por qué tienen tan poco público las películas uruguayas?

Por Adriana Nartallo y Daniel Amorín.

Unas semanas atrás, dos informaciones sobre el quehacer del cine uruguayo fueron noticia. Quizás una motivada por la otra.
Por un lado, la caída en la taquilla de las películas uruguayas estrenadas en 2015, que nos ubica en la peor posición en América Latina en cuanto al porcentaje de entradas vendidas que corresponden al cine nacional.
Por otro lado, las declaraciones del director del Instituto del Cine y Audiovisual del Uruguay (ICAU) Martín Papich al Observador TV, en las que expresaba que el fracaso del cine uruguayo con su público tenía que ver con las historias que se cuentan.

Más allá de apreciaciones como las de ASOPROD (Asociación de productores y realizadores de cine de Uruguay) sobre si lo que dijo Papich podría significar una amenaza o no a la libertad de expresión, lo que pone en el tapete el director del ICAU es un asunto que valdría la pena analizar, y en el caso suyo además, dado el cargo que ocupa, tomar decisiones y actuar.

Es una realidad que desde hace años se vienen produciendo cada vez más películas uruguayas, pero esto no ha redundado en un mejor posicionamiento del cine local en relación a su público, sino exactamente lo contrario. En el circuito comercial, en 2014 se vendieron 70.000 entradas, y en 2015 la venta de entradas bajó a la mitad: 35.000.

"Uno de los ejes estratégicos es el asunto del público y de la audiencia, es la razón de ser del cine", dice Papich.
Más allá de que conviene rápidamente indicar que “la razón de ser del cine” no es únicamente el “público y la audiencia” -si esto fuera así, jamás se hubiesen hecho obras fundamentales de la historia del cine que fueron a la vez estrepitosos fracasos económicos, pero que gracias a ellas el cine construyó un lenguaje propio que es dinámico y sigue enriqueciéndose como todo lenguaje que se precie de tal)-, coincidimos sí en el principio de su frase: en efecto, el público es “uno de los ejes estratégicos” del cine [subrayado nuestro].

¿Y qué es lo que se hace en Uruguay para atraer al público a ver películas uruguayas?

El estreno de “En la puta vida” llevó 130.000 espectadores, la mayor taquilla en la historia del cine nacional. Como comentaba Papich a Jaime Clara, se podría decir que fue en una época (2001) en la que había un mayor consumo cultural. Pero como el jerarca mencionó, hubo un elemento determinante que fue la asociación que Beatriz Flores Silva logró con Canal 10. Y no sólo. Todos los medios -TV, radio, prensa escrita- arrearon a la gente como la arrean, por ejemplo, en el Día del Patrimonio.
Pero que nadie crea que fue una idea innovadora.
La idea es muy vieja y es la que se aplica en todos los países con industria cinematográfica como EEUU y Brasil, para poner como ejemplos al país modelo y a un vecino cercano: para que una película sea un éxito de taquilla, debe serlo en la primera semana de exhibición; de lo contrario, no lo es.
Esta descarnada realidad comercial significa que el éxito de una película no depende en absoluto de su calidad artística, sino de su venta publicitaria. Dicho de un modo aún más prosaico: una basura bien vendida tiene infinitamente más probabilidades de éxito comercial que una obra de arte sin marketing.
 
Papich dice: “La gente va a ver algo cuando le gusta, cuando escuchó que alguien hizo un buen comentario”.
Lo primero no; lo segundo sí. La gente no va a ver algo cuando le gusta, por la sencilla razón de que hasta que no lo vea no sabe si le va a gustar. Pero sí lo hace cuando “alguien hizo un buen comentario”, o, para ser más precisos, no cuando “alguien” hace un buen comentario, sino cuando las voces autorizadas -críticos, comunicadores, “notables” de diversa índole sepan o no de cine- hacen ese buen comentario. Pero no luego de estrenada la película, ¡sino antes!, en clave de “Ud debe ser parte de este fenómeno, debe ir el día del estreno” y en la mayor cantidad de salas a la vez. ¿Les suena conocida la fórmula? Claro que sí, es la de los estrenos mundiales de Hollywood.

Papich añade que “una película uruguaya no tiene problemas de acceso mayúsculo al circuito comercial”, que “hoy el ambiente es de autorregulación”, y que las películas deberían sostenerse por sí mismas.

Veamos… ¿es que los éxitos de Hollywood se sostienen por sí mismos?

Pongamos un ejemplo bien cercano. Cualquiera que se ponga la mano en el corazón, ¿puede dejar de reconocer que la película que le permitió a Dicaprio ganar su primer Oscar, “El renacido”, es una experiencia soporífera de 156 minutos de duración, que no aporta absolutamente nada en ningún sentido, salvo el del realismo que se logra en el ataque del grizzly que de manera inexplicable no mata a su víctima? Sin embargo el éxito está asegurado de antemano. Por la eficiente operación de marketing que ya mencionamos: ejecutada mucho antes de que la gente salga de la película bostezando.

Ahora bien. A esta altura, alguien podría preguntarse: pero si es tan fácil, ¿por qué Hollywood no convierte en oro todo lo que produce? ¿Por qué sólo 3 de cada 10 películas son éxito de taquilla? Por una sencilla razón: porque si los publicistas intentaran vender todas las películas, al cabo de muy corto tiempo dejarían de ser creíbles. El negocio funciona así: 3 de cada 10. Vendemos 3, y el resto que se arregle como pueda. Pero como no comen vidrio, en la producción de estas 7 condenadas, tratan de invertir lo menos posible. Las grandes inversiones van para las otras 3. Y, como ya sabemos, esos millonarios costos de producción no las transforman necesariamente en grandes películas. Pero difundir la cantidad de millones invertidos es una parte esencial de la promoción de la película.

Así funciona el negocio. El éxito de taquilla no depende de la calidad de las películas, sino de su estrategia de venta.

Pero entonces, ¿cuál es la realidad en Uruguay?

martes, 19 de abril de 2016

Hachaytiza en "Vecinos": "OTROCINE Anglosajón"

Hola amigos, aquí les dejamos el link a recomendaciones de otrocine hablado en inglés...


http://www.diariovecinos.com.uy/2016/04/15/otrocine-anglosajon/

Recibimos y publicamos: Concurso de cortometrajes sobre participación de las mujeres en la actividad productiva

CONVOCATORIA 2016 A CORTOMETRAJES SOBRE PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES EN LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA

El Ministerio de Industria, Energía y Minería convoca a la presentación de proyectos de productos comunicacionales sobre el aporte de las mujeres a la economía, y en particular al sector productivo y empresarial en la industria uruguaya. El premio tiene como objeto apoyar económicamente la producción de un cortometraje con un monto de hasta 300.000 pesos uruguayos.

Pueden presentarse Personas Jurídicas sin fines de lucro que cuenten con acreditada experiencia o antecedentes de acciones o actividades orientadas a promover la igualdad de género. Podrán presentarse en forma individual o conjunta, así como asociados con estudiantes de las carreras audiovisuales terciarias, productores independientes, productoras de contenido, empresas audiovisuales y/o instituciones educativas.

El plazo para la presentación de propuestas vence el lunes 23 de mayo.

Una vez seleccionado el cortometraje, el plazo de realización será de cinco meses; debiendo estar finalizado y aprobado para su difusión el 12 de noviembre de 2016 en el marco de la celebración del Día de la Industria Nacional.


Consultas a través de secretaria@dinatel.miem.gub.uy o por el teléfono 28401234 int. 5102

viernes, 8 de abril de 2016

Hachaytiza con "Otrocine" en el portal de noticias "Vecinos"

Con mucha alegría les contamos que Hachaytiza estará colaborando con el Diario VECINOS - que muchos como nosotros conocerán desde hace años como el gran diarito del barrio Malvín- con recomendaciones de "Otrocine".


En este primer artículo hablamos de "Taxi Teherán", el último film del gran cineasta iraní Jafar Panahí.
Acá va el link al artículo: "Un taxi sin mamparas ni bajones"
Como ya saben, todos los comentarios, aportes, diferentes opiniones en "Vecinos" o aquí, son siempre bienvenidos.