viernes, 11 de septiembre de 2015

Fichas de cine de hachaytiza: los aportes de Carl T. Dreyer

Carl Dreyer (Dinamarca. 1889-1968) es un director danés considerado uno de los más importantes en la historia del cine europeo.

Aunque su primera película fue “El presidente” (1920) y en 1924 realizó “Mikael”, el propio Dreyer destaca “La pasión de Juana de Arco” y “Vampyr” como sus primeros films, dos exquisitas obras en su puesta en escena y tratamiento visual.

Renée Falconetti como "Juana de Arco"
Otros títulos de Dreyer ”Dies irae”, “Gertrud”, “Ordet”, no nos han resultado tan convincentes, pero el aporte mayor que ha nuestro juicio ha realizado este director ha sido a nivel teórico.
 
 

Dreyer consideraba al cine como un arte bien diferente al teatro.
El teatro es el arte de lo falso y "la esencia más íntima del cine es una necesidad de verdad"Según él, "tenemos que utilizar la cámara para suprimir la cámara".

Por esa razón estaba en contra de la utilización del maquillaje en los actores, la construcción de escenografías en lugar de filmar en escenarios reales, la “prolijidad” del sonido de estudio, y la dicción y estilo interpretativo de actuación.

Pero, a diferencia de lo que podría suponerse, Dreyer desconfiaba del naturalismo –no sólo desde el punto de vista de la actuación sino también desde la fotografía, el uso del color, el sonido,  porque consideraba que el realismo no era un arte en sí.
“Hay que arrancar la película del yugo del naturalismo”.

Para él, la renovación artística del cine se podría conseguir a través de la abstracción. Es decir, que el artista logre abstraerse de la realidad para reforzar el contenido espiritual de su obra, ya sea de orden psicológico o puramente estético. “El arte debe describir la vida interior, no la exterior”. “Hay que conducir suavemente al espectador hacia nuevas vías”

He aquí algunas reflexiones que nos aproximan más a su pensamiento (Reflexiones sobre mi oficio”. Carl. T. Dreyer. Editorial Paidós, 1997).

Sobre el actor y los personajes
El rostro del actor es el todo del cine. Un texto, un pergamino que hay que descifrar (tal arruga...), para la cámara es tanto un cuadro (una superficie, un paisaje) como un escondite: su desnudez extrema, bajo la torsión del ángulo de la toma, duplicada por la vuelta de tuerca suplicante del cuadro, tropieza definitivamente con el tope infranqueable de la película y de la piel`”.

Cabe destacar que en “La pasión de Juana de Arco”, los actores –desconocidos o no profesionales- trabajaron con el rostro natural, sin maquillaje.

Para Dreyer, “lo importante no es sólo captar las palabras que se dicen, sino también los pensamientos que están detrás de las palabras”, a través de las expresiones más sutiles de sus actores.


El cine color
"El cine no tendrá la oportunidad de convertirse en arte desde el punto de vista del color, hasta que haya conseguido liberarse completamente de la opresión del naturalismo. Sólo entonces los colores tendrán la posibilidad de expresar lo inefable, aquello que no se puede explicar, sino sólo presentir. Sólo entonces los colores podrán ayudar al cine a levantar cabeza en el mundo de lo abstracto que, hasta hoy, le ha sido vedado. " (pág.86). “Debe crear en color”


La responsabilidad del director de cine

"Los directores de cine tenemos una gran responsabilidad. Nos compete la tarea de elevar al filme del plano de la industria al plano del arte. También tenemos que emprender el trabajo con seriedad, desear algo, arriesgar algo y no saltar el muro por donde es menos alto. Si no queremos que el cine se inmovilice en tanto que arte, hay que buscar la manera de hacer películas que lleven la marca de un estilo y de una personalidad. Sólo así podremos esperar la renovación." (pág. 60)


lunes, 7 de septiembre de 2015

Se nos fue un imprescindible: el Padre Narciso Renom

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.” Bertolt Brecht.


Nuestra historia de amor con Minas nació allá por 2007 cuando ideamos “Penumbra en la sierra” y logramos inicialmente hacerlo realidad a través del piloto de lo que soñaba transformarse en una serie de ficción policial verdaderamente integradora de Montevideo y el Interior. Pero esa historia se consolidó y se transformó en una relación especial, de hermandad, confraternidad cómplice, aquel día en que Marita Aiub nos presentó en la Casa de la Juventud al Padre Renom.
Porque La Casa de la Juventud y el Padre Renom nos permitieron durante tres años (2008-2010) realizar talleres de lenguaje y realización audiovisual y talleres de actuación frente a cámara, que nos permitieron mantener la llama encendida de ese proyecto que aún espera algún día concretarse.

En esos tres años, la Casa no sólo aportó la locación a cambio de un irrisorio porcentaje de las cuotas; nos brindó el alojamiento imprescindible para dar las clases todos los viernes y sábados de aquellas inolvidables jornadas, y el placer de compartir los fines de jornada en la cantina junto a Renom, “Pinky” y Gustavo.

Y nosotros, por tres años, tuvimos la dicha de vivir y disfrutar -como si estuviésemos dentro de una película sobre la guerra civil española- la amistad, la vehemencia, las charlas, de un “cura rojo” y catalán como los que habíamos conocido en tantas películas a fines de nuestra dictadura.

Con el notable fin de cursos en 2009, con el fondo de la Casa de la Juventud llena de gente, todos sabíamos que un ciclo estaba concluyendo, y en efecto el año 2010 ya no contó con tres talleres simultáneos sino apenas con los persistentes integrantes del taller de actuación. De ese último taller queda una anécdota vinculada directamente a Renom. El corto de fin de cursos, “Un regalo inolvidable”, planteaba una intriga en clave de comedia que concluía con la protagonista que, en lugar de repartir en vida la herencia con sus hijas, se marchaba de viaje a disfrutar de sus últimos años. Una vez presentado el corto, Renom -que había tenido un pequeño papel en la trama haciendo de sí mismo- nos sugirió con su clásica picardía que la protagonista debería haberse ido de viaje con el cura... Por lo cual, para el festejo de fin de año en la Casa creamos ese final alternativo.

La falta de apoyos y de gente que renovara la plantilla de los cursos nos alejó de Minas. Pero esa especial relación forjada en la comunión de la solidaridad, de luchar por cambiar la realidad, mantuvo el estrecho lazo.
Y cada año, siempre hubo alguna excusa para reencontrarnos.
El año pasado se cumplían 40 años de la Casa y fuimos invitados a celebrarlo con alguna actividad.

Y para nosotros no había mejor idea que festejar el acontecimiento con un homenaje en vida a la Casa y su mentor: el padre Renom. Un documental realizado en un día con la complicidad de Martha y Graciela, con edición en cámara, para ser realizado y exhibido en la misma jornada, que compartimos ahora con ustedes.

Renom emprendió ahora un viaje distinto al de “Un regalo inolvidable”.
Pero el regalo inolvidable nos lo dejó a todos quienes tuvimos el privilegio de haber conocido a un ser excepcional y entrañable.

Se lo va a extrañar.

Barcelona, 22 de diciembre de 1936 - Minas, 5 de setiembre de 2015
Acá van algunos fragmentos, a modo de avance del documental:



El documental completo:


sábado, 5 de septiembre de 2015

Una mirada... en la espera

fotos: Adriana Nartallo

Una mirada 
mientras espero el comienzo de un rodaje,
esperando el ómnibus que no viene cruzando un cielo amenazante.
A la espera de alguien que tire el naipe que me salvará de la derrota...
En un baño, esperando la caída de un ícono y con temor a que llueva...